El Senador Gerlein inicia su presentación manifestando que votará negativamente al proyecto. Por lo cual sus argumentos estarán orientados a demostrar que la iniciativa de igualdad entre uniones de parejas del mismo sexo y uniones heterosexuales atenta contra la familia.
El primer argumento que presenta el Senador busca establecer que las relaciones sexuales entre parejas del mismo sexo, las cuales están implícitas en el matrimonio gay, al no tener por objetivo la procreación pervierten la institución familiar. Puesto que la familia debe consolidarse para la reproducción de la especie.
Este tipo de argumento corresponde con el argumento pragmático, el cual permite apreciar un hecho por las consecuencias que traerá. Es necesario señalar que en este argumento se emplea una definición de carácter normativo, la cual es expuesta antes de señalar las consecuencias negativas que traería para la institución familiar este tipo de uniones.
A pesar de que el argumento expone de manera clara la relación causa - consecuencia, se incurre en algunos errores. El primero de ellos es el empleo de lenguaje emocional, al aludir al amor existente en las relaciones sexuales entre heterosexuales. También incurre en la falacia de petición de principio, la cual consiste en suponer la verdad de lo que se quiere demostrar (Copi, 137). En este caso, aquello que se supone es que la familia tiene por finalidad última la procreación.
Otro de los argumentos que emplea el Senador (07:25) es un argumento por el símbolo. Pues hace alusión a lo que él considera una falta de respeto para con el Patrimonio Nacional. Esto en razón de que, a su juicio, la "besatón" organizada por el colectivo LGTB, en el Capitolio Nacional, frente al monumento a Rafael Núñez, invierte la memoria del político liberal.
En este caso, el Senador equivoca el punto al argumentar en contra del acto realizado por la comunidad LGTB, pues la relación entre el símbolo y lo que este simboliza es de carácter representativo. Es decir que aquello que debe inferirse de la alusión a un símbolo tiene que ver con lo que éste simboliza y no con cualquiera de sus atributos (Perelman,1989, 509). Así, si bien Núñez podía ser heterosexual, no fue esto lo que lo convirtió en un personaje importante en la historia nacional. Por ello, la besatón, no tuvo como efecto el irrespeto contra el Patrimonio Nacional, como lo afirma Gerlein.
Por último nos referiremos aquí al argumento por autoridad empleado por el Senador (12:00). En él hace referencia a que la política y la religión no son excluyentes, además de lo cual es innegable el papel de la religión católica en la construcción de la tradición a la que pertenecemos. Por lo cual considera que tanto los libros que componen el antiguo testamento, como algunos evangelios del nuevo pueden iluminar las decisiones políticas en este tema.
Su argumento en este caso consiste en señalar que según este material fundamental para la religión católica, las relaciones deben establecerse entre un hombre y una mujer. Por lo cual uniones de otro tipo no serán apropiadas.
En este caso, el Senador nuevamente equivoca el punto e incurre en una falacia, puesto que a pesar de ser cierto que política y religión no tienen que ser excluyentes y la religión sí cumple un papel importante en la construcción de Occidente, la autoridad bíblica resulta inapropiada. Pues su argumento se da en medio de un debate político que busca la aprobación de una ley en un Estado laico, de ahí que se incurra la falacia ad vericundiam.
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